Bienvenus, wellcome, bienvenidos, benvinguts:
He aquí un elemento diferencial del espacio-tiempo que trata absolutamente de nada. Pero donde no hay nada, tiene lugar de todo, aunque todo no valga. Dediquemonos con delicadas o extravoltaicas formas de aristocracia: no hay nada más democrático que el placer.

viernes, 7 de enero de 2011

Photograph-arts: Quentin Shih

Para comenzar y para resumir, este episodio lo voy a subtitular como “Quentin Shih, o la maestría de la desaturación”. Con esto, esbozo y escrudiño* de un plumazo pixélico lo que a mi gusto y placer, me parece más remarcable de este autor.

Como bien se intuye por su nombre, estamos ante una cámara china, cámara cuya fotografía se debatirá entre esa estrecha frontera donde acaba China, donde empieza Occidente; donde empieza lo ostentosos y donde termina la humildad. Todo, desdibujando esa clara línea que es el horizonte en inmensos abismos de soledad y contemplación.quentinshih1quentinshihthumb

Impresión elevada al enésimo pixel en esta serie. Ahí, donde hay una clara dicotomía delimitada en cristal cúbico que separa la voluptuosidad del lujo y la pose, en oposición de ojos humildes que contamplan entre la admiración y la extrañeza. Y la magia se construye con pilares compositivos tan extensos como los góticos. Metáfora de la inmensidad del espacio superfluo, que a pesar de la clave solitaria que empuña… sería todo un escándalo desde el punto de vista más clásico. Per tant, aplaudiment.

Formalmente, Quentin se colorea con la gama de la neutralidad y de la desaturación, los colores de la decadencia. Todo esto, sin saber a veces donde empieza esta desaturación y donde el blanco-y-negro. Dibujoaz

Por otro lado, se podría decir que nuestro autor bebe de las aguas de los surrealismos. De ese líquido que no emana por supuesto de Man Ray, pero que en cambio sí lo hace, y moja el bromuro de plata en los difusos horizontes de Dalí y en los vacíos estáticos de la metafísica de Chirico.nrb_4783da2a6397aShih2

Si a esto se le añade unos juegos de luz audaces que convergen en cierto deslumbre, obtenemos una vaga ilusión de misticismo o simplemente de magia; según convenga al tema.agarzDibujoa

En cambio, el obturador puede cerrarse hacia puntos de mira un poco más clásicos, lo cual también es loable. Sin olvidar por supuesto, esos elementos estilísticos y temáticos que caracterizan al autor. 34Dibujo3Dibujo

No olvidemos en estos fotogramas la gran carga emotiva y a veces muy narrativa que presentan.

Al mismo tiempo que puede ofrecer una imagen mucho más radical, plantándote un Dior con reminiscencias goyescas a lo neutrex futura.

Dibujo1

Mucho de todo esto, no sería posible sin el manejo de las técnicas digitales. Todos somos fans del Photoshop. Y con él llega los juegos futurístas, los que juegan con la frontera entre el dibujo y la fotografía y los que lo hacen con el color y el blanco-y-negro.Dibujo4pohpDibujogagag

Finalmente, remarcar que Quentin Shih, como todos, hace sus méritos en fotografía de moda. Es más, la duquesa Neutrex y la primera serie aquí mostrada pertenecen a una exposición que se hizo para Dior.

lunes, 3 de enero de 2011

Euterpe’s fave songs: 2010

euterpe Sinceramente, aún a día de hoy no entiendo esas fiebres de las listas del año. Disparatadas a más no poder, y dispares aún más si cabe; dependiendo del medio.

Sinceramente, creérmelo no puedo el hecho de que yo mismo esté firmando este post… porque he de reconocer que voy a hacer una lista. Todo bien siendo inspirado por mi amigo A. que se dedica a hacerlo cada año. Esto a primera y a segunda vista, no tiene nada de especial, y de hecho el hecho que me pareció bastante interesante es el de soltar la carcajada sobre uno mismo con el paso de los años; como bien me sugirió.

Gafapasta que espere una crítica racional, emocional, intelectual o de cualquier índole, que deje de leer con toda urgencia. Está perdiendo el tiempo. Pues aquí, muy señores míos –y permítanme la bruscas formas- el criterio estará regido por el que me dé la gana. Es más, voy a despojarme por ciertos instantes de cierta Aristocracia para vestirme con todo el Anarquismo, o mejor… Nihilismo. Porque sí. ¡Qué mejor razón sino esa!

Y tan “anárquica” que va a ser hasta anacrónica. ¿Qué hace Crystal Castles en la lista, sobre todo cuando se trata de los Crystal Castles del 2008 en la del 2010? Pues entre otras cosas hasta ahora me habían dado mucha parece oírlos. Y la larva ha acabado metamorfoseándose en uno de mis descubrimientos de 2010.

Punto y aparte.

¡Aquestes noietes, os voy a decir una cosa! Os recomiendo con fervor efervescente y con mucha vitamina C, que sigáis al dedillo (y no hace falta que os masturbéis) los consejos de mi queridísima Madame D’Azur: “Relaja la raja”. Y es justo lo que estoy haciendo yo, tomándome esto muy a la ligera sin el miedo al fantasma de la Modernidad… pues para algunos estamos en el mundo no sólo post-moderno, sino ultra-moderno. Hemos de superar ciertos etapas.

Es más, es hora de hacer una confessions (on a dancefloor) y este año ha sido un año de pocos frutos en el Discovery Channel para Euterpe; con la consecuente subida de impuestos de porcentaje en Mainstream. ¿y qué?

En definitiva, en unos años me estaré riendo de mí mismo; ejercicio a los que muchos no se atreverán.

Así que, revisando los contadores de iTunes, criterios estilísticos o conexiones personales, o  resolviendo pelea de gatas entre temas, etc.; confeccionada queda el top 12 meses 12 causas de este año que vierte sus últimos granos de arena.

12. “All the Lovers”, de Kylie Minogue. Pensé que me iba a cansar mucho más deprisa de esta canción. Hay canciones mejores en el “Aphrodite”. Pero en cambio, esta es la más representativa en cuanto a concepto veraniego del disco. Y no hay ninguna mejor canción que te evoque tanto verano a 7º que esta.

 

11. “Alejandro”, de Lady Gaga. Por su capacidad de mejorar con las escuchas y por su sonido totalmente 90’s. El vídeo, quizás haya sido mi gran debilidad: Steven Klein.

 

10. “Stay”, de Hurts. Aquí tenemos la primera song-fight; pues tenía dudas entre colocar “Wonderfull Life” por ser más representativa del grupo… Pero claramente, Stay es mi favorita.

 

9. “Momma’s place”, de Róisín Murphy. De nuevo tenemos otra song-fight entre “Momma’s place” y “Orally fixated”, siendo la segunda más moderna que la primera… Pero lo cierto es que allá por los inicios del 2010, no podía parar de  no dejar de escuchar este trallazo. Aún así, reconozco que me ha costado saber en qué posición del top colocarla.

 

8. “Crimewave”, de Crystal Castles. Primer efecto anacrónico de la lista… Justo le doy el 8 y no el 7 por esa misma razón. No hay nada más que añadir.

 

7. “XXXO”, de M.I.A. El trallazo más digerible de lo nuevo de M.I.A. Todo un must-be (in).

 

6. “Sex and Violence”, de Scissor Sisters. Y algún puesto para la canción más emotiva y más dramática del Night Work.

 

5. “Into the Clouds”, de The Sound of Arrows. Pop fresco de Suecia. Con esto ya debería ser suficiente… pero añadiré que quizás este también sea un caso de anacronismo. En realidad, no sé de que año es el tema y yo me imagino que del 2009. Sin embargo, no para de parecerme una maravilla.

 

4. “Acá Entera”, de Javiera Mena. Uno de los grandes discoveries del año. ¿Cómo se puede hacer electropop en español, sin que suene extraño? He aquí el caso. Además, ¡el tema con esos tintes melancólicos y estelares no puede ser mejor!

 

3. “Shampain”, de Marina and the Diamonds. Trasobarismo pop en estado puro. Además, la voz de Marina no puede ser más especial. Fantástica combinación en un tema tan pro-hedonismo.

 

2. “Dancing on my Own” de Robyn. Lo cierto que en este caso he aplicado el implacable “ante la duda, la más tetuda”. Pues grandes dudas tenía si darle el toque de gracia a este tema o a “Fembot”; a pesar de los muchos retractores que tenga o incluso fans, como los Ruby Suns, que te la pinchan antes de sus conciertos de según qué festivales.

 

1. “Elastic Love”, de Christina Aguilera. O las cruces que me echarán más de uno. ¿Y qué? Pero el tema es un trallazo elevado a la enésima potencia. Lo poco realmente destacable de su álbum. Bautismos de M.I.A.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Euterpe en Barcelona: Lady Gaga

monsterball

Fatal, fatal me pareció. Sí, sí, así os lo comunico. Me pareció harto inadecuado e innecesario que tuviera pseudo-urgencias de número 2 (la marquesa de Mag me comprende, pero me refiero a ciertas urgencias de tipo escatológicas, que todos tenemos a veces). Pero menos mal, que fue una falaz alarma.

Así que allí nos encontrabamos, maravillados de hallarnos en 2º fila… haciendo cola sólo desde las 5 de la tarde. Mar-ve-llous (por parafrasear a Carmen de Mairena Sara Montiel). Y tras esperar con y sin el amenizaje  de los Semi Precious Weapons, de los cuales ya os relataré; pues más que mis respetos se han merecido.

Y por fin, tras siglos y milenios resumidos en dos horas (dentro del recinto) las espesas y teatrales cortinas empezaron a subirse para dejar desnuda otra de calidad translúcida donde, para enloquecimiento de mi séquito. Proyección de cuenta atrás, adelante y aleatoria. Mareos sentía de ver tanto número. Pero no estaba mal, de hecho, pregúntome cuándo mis amigas las de varietés van incluir en sus devedés este tipo de proyecciones. Y finalmente, la mampara por la que se entreveía a la Lady (with an attitude). Dance in the Dark.

La cantó, y acto seguido, se dedicó a hacerlo; pero una canción que desconozco por completo. Es más, compartió protagonismo con una corista que parecíase a una de esas de Fama. Canción inédita mi persona se supone. Y entonces sacó alguna de artillería.

Ahora, me dedico a arrojar el monóculo sobre todo el montaje: la escenografía reflejando un suburbio, estaba sobre cargada. Sí, rollo suburbio, mucho cartel luminoso rezando “drugs”, “hostel hass” y demás… mucho hierro. Sobrecarga la escena y la oscurece demasiado. Y aunque la va cambiando a lo largo de todo el concierto… no fue su punto fuerte. De hecho, he de denunciar, objetar el hecho del momento copia cutre-lux del vagón de metro (momento Madonna) o incluso de aquella suerte de arquitectura espinosa que recordaba a aquella del Drowned World Tour. Sin embargo, cambio de tema y cambio por supuesto de opinión en cuanto a su colección de bailarines. Toda una varierdad: Encontrábase desde aquella suerte de Grace Jones modo travelo tocando la panderata, cual los peces en el río… hasta Michael, pasando por un negro cuya desproporcionada… “agilidad para bailar” tenía hipnotizado a más de muchos unos y muchas unas.

Del vestuario, ni que decir tiene. Pierdo la cuenta de cuantas veces se cambió de atuendo. ¿6? Y desde luego fue su fuerte. Ella misma manifestaba, confesaba, declaraba: “I don’t care about the  money, i dont care about the  homes… I do care about FASHION (…)”. Y yo he de creerlo cual dogma de fé pues… Fantabulosísimo vestido, entre otros, a la haut-couture de aquel momento ángel exterminador anunciador. Hube de impactarme el hecho de que necesitara a más de uno de sus danzarines para ponerse la cola (tipo Rocío Jurado a lo galáctico), o la corona con claras referencias a Jesucristo. Y alzóse cual anunciación en aquella plataforma para proclamar la erección de la monstruosidad.

Y he de aquí uno de los perfumes fuertes de la Gaga, perfume que de lejos se oye. Aquel del carisma y del agradecimiento. Palabra fetiche por aquí (aka pequeños monstruos) polimenciones a la ciutat comdal, y el alzamiento de la liberalización (sí, queremos móviles libres ya!) en tonos de “abrete la agenda” de mente, out borders. Y ella lo ha roto, en cuanto la fealdad. Límite que si lo pensamos, en el mundo mainstream estaba más que impuesto. Doncs, aplauso para Lady Gaga por el mérito: la trasposición neobarroca de lo feo y de lo indie, culturalmente hablando, al mainstream. Pero de nuevo, saco el reproche: cierto es que su discurso era en alguna medida un poco demagógico. Pero… ¿y qué? Y cambio de nuevo de opinión y la aplaudo, por ese momento de humildad (de la cual no soy muy fans, a pesar de todo) y sorpresa ante el flashmob del lanzamiento de globos de corazón, que harto agradeció. Flashmob que yo preveía como funesto.. resultó con bastante participación.

Justo después, Lady Gaga invocó a sus instintos más punkarras, prendió su piano, hizo remolinos de fuegos en él e incluso lo taconeó. ¡Ni mi amigo P. que se dedica a tocarlo en patines! Sí, se trataba de Speechless, una de las canciones que más me aburrió. Pero tenía que meter el momento balada… a toda costa!!! Sobre todo, después del trallazo de Telephone, el colofón del concierto.

Ahí, en Speechless se demostró su cualidad oral, no… nada de felaciones (aunque sus bailarines, cual in Girlie Show, las simularan en otras ocasiones)… NO cantaba en absoluto mal, todo lo contrario; aunque su voz no sea un milagro! Aquí, he de mencionar al menos, que nos regaló con una canción del próximo disco… del mismo corte que Speechless pero tirando más a la música negra.

En fin, un show plagado de (homo)erotismo, declaraciones hiper-nihilistas y juegos religiosos. Bocas hechas agua cuando debajo de las piernas de MIchael, el chico alemán y mirandole al paquete… relata que le gustan las chicas… de Barcelona, los chicos… de Barcelona (él haciendo simulando una felación) al mismo tiempo que L. G. declaraba “because he loves everybody just like my Jesus does”

 

En fin, que tras el lleno llenísimo del Palau, los talifans apilados días atrás, y su olor a carne fresca (tiene un cuerpo perfecto, y un culo del que las envidiosas decían que tenía celulitis; “Per-do-na señora!!”), Madonna puede ir replanteándose su jubilación a los 60 y optar por la pre-jubilación a los 50.

Eso sí, la prueba definitiva de Gaga será… sin duda, su próximo disco. Ya veremos si destrona definitivamente a M. o le cortamos la cabeza cual Marie Antoinette.

8

Foto de krystal e en flickr

sábado, 4 de diciembre de 2010

Euterpe en directo: Yelle, o el musgo marino

5231492352_5e6dc90583_o

Puertas abríanse a la 1… Pero ni en la página web, ni en la entrada de Razz, se indicaba cuando la francesita iba a hacer acto de presencia. Así que para esperar Madame d’Azur y yo nos decantamos por tomar alguna bebida, de colores concertados con electropop fluor de la misma. Así que… siendo yo de ron, me pasé a nadar en los tonos azules-ultravioletas del Gin-tonic.

Y claro, la 1 y pico… las 2… y tuve el flash premonitorio que a las 3.

Levantose el telón poco a poco y allí estaba, cual musgo oceánico. Ese atuendo, que era genial, no tenía naaaaaaada que ver ni con nuestro gin-tonic, ni con el flour que antes menciono. De hecho, sus dos musiquitos, que sí, que tenían sintetizadores* pero sobre todo… iba a haber percusión. Preludio de un (rádical?) change.

La mademoiselle, claro está, iba a presentar su próximo trabajo, todavía con elementos de electropop y de pista de baile… pero más bien, por lo nuestros oídos recibió, entrecruzándose con el urbanismo y un leve toque más oscuro.

A propósito del sonido, he de declarar, denunciar y comunicar: que al menos, cerca del escenario, allí donde me encontraba el sonido no era malo… era péeesimo!

Pero bueno, no me voy a poner tiquismiquis porque lo cierto es que nos lo pasamos pipa (de calabaza). La gente estaba como loca, lleno a más no poder. El público, tan entregado como la propia Yelle, que no decepcionaba. Cabezazo para acá, cabezazo para allá y sin llegar a paralelismos con la Carrá. Salto, salto y manos!

El tracklist no estaba mal, y es muy loable que la mademoisalle consiguiera animar durante 50 minutos al público, que desconocía esa nueva obra. Claro, que la de mayas de lentejuelas multicolor posicionó muy estratégicamente “Je veux te voir" próximo al inicio y el trallazo “À cause de garçons” al final. Trallazo, porque incluso aquello pareció un concierto de punk. ¿Qué quiero decir? Momento pogo en un concierto de electro-(todas sus variantes)-pop. Pipa repipa!! Además, yo que lo puse muy en duda, también cantó una versión desminuida de “Cooler Couleur”.

En fin, que 50 minutos muy cortitos pero muy intensos y disfrutados, por mucho que Madame d’Azur echara de menos un tracklist más generalista.

8,5     7,5

Fotografía de German MT